No existen atajos. Si bien el concepto filosófico de transhumanismo (humanidad transitoria, previa a la posthumanidad) es cuasi concordante con las tesis de este blog, difiere en la urgencia previa, en la esperanza casi mesiánica en el desarrollo de tecnologías que mejoren las capacidades mentales y fisicas de los seres humanos. Existe un importante matiz con lo que entiendo como condiciones para la aparición de homo viator.
A mediados del siglo pasado, el sentimiento de impotencia de una sociedad prisionera de los miedos de la guerra fría favoreció la eclosión del fenómeno OVNI como un deus ex machina liberador. Los miedos hoy en día son de distinto tipo pero mayores si cabe: esquilmación de los recusrsos naturales, calentamiento global, desconfianza en la clase política, etc. Es por lo tanto lógico esperar la aparición de una nueva "esperanza exterior", que esta vez no se se identificará con la aparición de vida extraterrestre, sino que vendrá de la mano del desarrollo masivo de nuevas y poderosas tecnologías, de la aparición de una singularidad tecnológica. Son estas las que vienen a salvar a la humanidad de todos los males que la aquejan, la mayor parte de ellos provocados por los mismos seres humanos.
Creo necesario señalar el peligro de una excesiva confianza en la tecnología como único recurso para el avance de la humanidad. La tecnología no es nada sin el hombre. Un mero instrumento sin alma y sin dirección. Como muestra, el video que se incluye es una mezcla entre la absoluta confianza en la tecnología y un ingenuo aroma new age. No es este exactamente el camino. La utopía posible necesita un importante paso previo.
Es necesaria previamente una transformación interna de la propia humanidad. No es posible una inteligencia avanzada sin una conciencia avanzada. Sería una peligrosa aberracíón. Nuevas tecnologías no van a impedir las matanzas indiscriminadas en los campos de refugiados palestinos (en todo caso serán mayores), ni las hambrunas periódicas en Africa (ya hay medios para evitarlas), ni los sufrimientos de una parte de la humanidad provocados por una falta de valores distintos a los materiales. Un gran descubrimiento tecnológico no nos hará ser mas solidarios ni mas justos con nuestros congéneres ni mas respetuosos con nuestro planeta, nuestra casa común. Es necesario aquel paso previo al que en este blog se llama homo consciens, el eslabón intermedio.

La tecnología creada sin humanidad, ese miedo tantas veces reflejado en la ciencia-ficción. Incluso a veces resulta más viable una tecnología concienciada que una humanidad solidaria.
ResponderEliminarPero no es imposible la aparición de ese homo consciens. Cada día hay más muestras de cómo esa tecnología se utiliza más para unir y concienciar. Siguiendo este camino puede que dentro de unos cientos de años consigamos que los escritores puedan imaginar un futuro de máquinas y homos humanos.