lunes, 17 de octubre de 2011

La Vía para el futuro de la humanidad


"La vía para el futuro de la humanidad". Edgar Morin

«Tengo un propósito: buscar la vía que puede salvar a la humanidad de los desastres que la amenazan.» Edgar Morin, sociólogo y antropólogo.

Edgar Morin traza las diferentes vías reformadoras que se podrían adoptar para conducirnos a una metamorfosis de la sociedad tan asombrosa como la que engendraron la sociedad que pasó de cazadora a recolectora. La nave espacial  que es la Tierra sigue a toda velocidad su carrera en un proceso compuesto de tres elementos: globalización, occidentalización y desarrollo. Ahora todo es interdependiente, aunque, al propio tiempo,  todo está  separado. La unificación tecnológica y económica del planeta va acompañada de conflictos étnicos, religiosos y políticos; convulsiones económicas, deterioro de la biosfera y de la crisis de las civilizaciones tradicionales, pero también de la modernidad. Una multitud de crisis que a su vez forman parte de la gran crisis de la humanidad, impidiéndole convertirse en una verdadera humanidad.

¿Adónde nos conduce la vía que estamos siguiendo?  ¿Hacia un progreso sin fin? Ya no podemos seguir creyendo en él. La muerte del "pulpo totalitario" ha despertado al de los fanatismos religiosos y  estimulado al del capitalismo financiero, y todos ellos aprisionan cada vez más al mundo con sus tentáculos. Así, la disminución de la pobreza no sólo se produce con un crecimiento del bienestar material, sino también a costa de un enorme aumento de la miseria. ¿Estamos abocados a una sucesión de catástrofes en cadena? Este es un destino probable si no conseguimos cambiar de vía. Edgar Morin prepara el terreno de una «Vía» practicable que podría trazarse mediante la conjunción de múltiples vías reformadoras y conducirnos a una metamorfosis tan asombrosa como que la que engendraron  las sociedades históricas a partir las sociedades arcaicas de cazadores-recolectores.


“Estamos, en el momento crucial de una aventura loca que empezó hace ocho mil años, llena de crueldad y de grandeza, de apogeos y desastres, de servidumbres y emancipación, y que hoy arrastra a seis mil millones de seres humanos."




viernes, 14 de octubre de 2011

El espejismo de la singularidad

No existen atajos. Si bien el concepto filosófico de transhumanismo (humanidad transitoria, previa a la posthumanidad) es cuasi concordante con las tesis de este blog, difiere en la urgencia previa, en la esperanza casi mesiánica en el desarrollo de tecnologías que mejoren las capacidades mentales y fisicas de los seres humanos. Existe un importante matiz con lo que entiendo como condiciones para la aparición de homo viator.

A mediados del siglo pasado,  el sentimiento de impotencia de una sociedad prisionera de los miedos de la guerra fría favoreció la eclosión del fenómeno OVNI como un deus ex machina liberador.  Los miedos hoy en día son de distinto tipo pero mayores si cabe: esquilmación de los recusrsos naturales, calentamiento global, desconfianza en la clase política, etc. Es por lo tanto lógico esperar la aparición de una nueva "esperanza exterior", que esta vez no se se identificará con la aparición de vida extraterrestre, sino que vendrá de la mano del desarrollo masivo de nuevas y poderosas tecnologías, de la aparición de una singularidad tecnológica. Son estas las que vienen a salvar a la humanidad de todos los males que la aquejan, la mayor parte de ellos provocados por los mismos seres humanos.

Creo necesario señalar el peligro de una excesiva confianza en la tecnología como único recurso para el avance de la humanidad. La tecnología no es nada sin el hombre. Un mero instrumento sin alma y sin dirección. Como muestra, el video que se incluye es una mezcla entre la absoluta confianza en la tecnología y un ingenuo aroma  new age. No es este exactamente el camino. La utopía posible necesita un importante paso previo.


Es necesaria previamente una transformación interna de la propia humanidad.  No es posible una inteligencia avanzada sin una conciencia avanzada. Sería una peligrosa aberracíón. Nuevas tecnologías no van a impedir las matanzas indiscriminadas en los campos de refugiados palestinos (en todo caso serán mayores), ni las hambrunas periódicas en Africa (ya hay medios para evitarlas), ni los sufrimientos de una parte de la humanidad provocados por una falta de valores distintos a los materiales. Un gran descubrimiento tecnológico no nos hará ser mas solidarios ni mas justos con nuestros congéneres ni mas respetuosos con nuestro planeta, nuestra casa común. Es necesario aquel paso previo al que en este blog se llama homo consciens, el eslabón intermedio.

jueves, 13 de octubre de 2011

Elites


En Noviembre de 2008 se funda en Silicon Valley la que se dió en llamar Universidad de la singularidad. El objetivo fundacional no era otro que el "aprovechar el poder de las nuevas tecnologías para resolver los grandes retos de la humanidad". La idea es estudiar el actual crecimiento masivo de nuevas tecnologías con especial atención a sus interacciones para incrementar la capacidad humana de remodelar nuestro futuro. Y el instrumento para ello es la impartición de Estudios de Postgrado y "Programas Ejecutivos" destinados a técnicos y líderes jóvenes para guiar la evolución de estas tecnologías de punta en beneficio de la humanidad.

El objetivo resulta esperanzador y apasionante. Mas si atendemos a los promotores de la idea: Raymond Kurzweil (científico exponente del transhumanismo), Google y el NASA Ames Research center.

Expertos destacados del mundo académico y empresarial imparten los cursos a una élite de jóvenes, primeros de sus promociones o de sus areas de actividad (empresa, ongs, instituciones, etc) que acceden mediante un rigurosísimo proceso de selección. La formación se adquiere a traves de un programa que va desde talleres de una gran exigencia científica ( construcción de robots, diseño de aplicaciones Android, etc) hasta proyectos que desarrollan ideas y soluciones capaces de impactar al menos a mil millones de personas en diez años. El objetivo declarado es el de formar personas con visión convergente y holística de todas las disciplinas implicadas en el desarrollo humano para exportarlos a los puestos dirigentes de sus respectivos paises.
Son los futuros lideres de nuestra sociedad.

Pero ¿quien los elige? ¿cual es el modelo no ya de sociedad, sino de humanidad por el que trabajarán? Me viene a la mente una frase de un videojuego (si, de un videojuego, desconozco si cogida de algun otro sitio) : "en los dias mas soleados se producen las sombras mas oscuras"